“Teníamos razón” Juan

       Como colofón -como diría la gran Paqui- a otro año, sólo digo que teníamos razón.
       Razón cuando de mano de la Luna caminábamos altivos hacia el seno de nuestra Madre cada noche, embriagados con absentas, agaves o simplemente amor. 
       Razón cuando abrazábamos a un corazón hermano para agradecerle los momentos de grata compañía.
       Razón cuando gritábamos sones rockeros o menos rockeros en cualquier Templo de los que frecuentamos; Gas, Rock Café, Apoca…
       Razón cuando nos cabreábamos por las injusticias que nos inflinjía el listillo de turno.
       Razón por la pesadumbre de soportar personas mayores que no se han preocupado de escucharse, de amarse del todo ni de perdonarse plenamente.
       Razón cuando gozábamos de la visión de alguna Musa que se cruzaba en el camino. 
       Razón cuando seguíamos buscando el Poema perfecto o la canción perfecta o simplemente el beso pleno.

       Por todas esas razones que recuerdo y por las que seguro que se me olvidan; este año ha sido otro año completo.
       Gracias a estos 365 días por recordarnos que el Tantra es real, que siguen mandando los corazones puros en todos sitios -barras de bar, asfaltos mojados o templos de cruces podridas; gracias por recordarnos 2010 que teníamos razón; Gracias.

juan

 

AL VOLVER LA VISTA ATRÁS

ahora
me cuesta creer cómo era yo entonces:
en los bares
intentaba ligar con las
mujeres
más tiradas:
medias caídas,
colorete en las mejillas,
maquilladas como la propia muerte,
dientes amarillos,
ojos de rata,
risa de hiena
quejumbrosa
y cuando tenía
éxito
(bien gallito)
era Atila,
era Alejandro
Magno,
era el tipo con
más cojones de la
ciudad:
Bogart, Cagney,
Gable, todos al mismo
tiempo.

y lo que es peor,
me cuesta entender cómo era yo entonces:
escogía continuanmente al cabronazo
más grande y feroz del bar
para salir al callejón
a pelear,
para que me dieran una buena tunda a fuerza de
puñetazos que no
veía venir.
el cerebro me daba saltos dentro del
cráneo,
veía colores
pasajeros, fogonazos de
luz, notaba la
boca llena de sangre,
notaba el cuerpo
desparramado
en el suelo,
sólo para levantarme y
acometer de nuevo con mis
manos diminutas.
hubo cantidad de
peleas en las que apenas
acerté un
puñetazo.
el asunto iba a carcajada por
minuto y la muchedumbre
tenía toda la
noche
para mirar.
yo me llevaba la paliza
y ellos se tronchaban.

la cara no se me acababa de curar nunca.
iba por ahí
con un labio
hinchado, un ojo
morado, la nariz
dolorida.
se me asti-
llaron las
rodillas de caerme
tan fuerte
y tan a menudo.
y aun así, un par de noches
después
andaba buscando
otro
cabronazo
más feroz
al que provocar.

pero lo que más cuesta creer
ahora
es que cuando por fin,
gracias a un inesperado
golpe de suerte,
acababa por ganar
alguna,
no se me otorgaban
vítores, ni
elogios.
mi cometido, mi función
en aquel mundillo extraño
era perder.
yo era el tipo que venía
de fuera de la ciudad,
que no era ni siquiera del
barrio.

las noches más extrañas y
odiosas eran aquellas en que por fin había
ganado,
sentado a solas al final
de la barra
mientras la pandilla reía y
hablaba de ello
como si no estuviera
presente.

pero cuando perdía estaban encantados conmigo
y las copas corrían
toda la
noche.

así que cuando ganaba perdía
y cuando perdía
ganaba…”

Charles Bukowski

Mi asesino
ha de ser aquel
que camine
desde lejos
hasta la orilla
del mar
y escriba
mi nombre
en la arena
justo
en el sitio
en el que
rompen
las olas.

Kutxi Romero

Hay un velo entre las ruinas
   de mí mismo y la cosa,
       la contrada, como dijo heidegger
           acariciando con su lengua la cosa
               para que brotara semen
                    de la piedra
                         y un animal recorriera el poema.

Panero

en qué etéreas danzas
junto a qué eternas corrientes.

Poe

“Only Words”

Traspongo los granos de cereal,
Al hada verde de los labrantíos.
El camino se hace infierno
Y la senda tempestad.
Las madres, las abuelas, las hijas, las nietas.
Saciedad matriarcal, de gritos y lamentos,
Siempre disconformes, siempre atentas.
Floreros de espinas,
Macetas sin flores.
Entre tantas fuentes, sólo una,
La voz extraña, los amigos extraños.
El sol por la ventana, se hace la calma,
No hay viento, no hay nada
Sólo las palabras.

Kiruk

el corazón por la línea del tiempo, donde sonríe mi niño. donde ejercita la ventura de ser pequeñito pero muy grande a la vez.
      un balcón lleno de sonrisas, de momentos y de caricias. el último
      gesto que no te sabes. el primer cuento que no controlas.
               escriben las aves mientras muere el mundo. la mano del
               niño es solamente la herida del hombre -que no existe.

                       ¿sonreír?   ¿dejar de hacerlo?

OTÓN

 

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Acerca de THOTH

Retorno a las raíces. Vida Pasión y Poder.
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2 respuestas a “Teníamos razón” Juan

  1. sepoeta600 dijo:

    gracias hermano OTON por dedicar un espacio en tu blog a mis humildes palabras
    y gracias por compartir parte de este inmeso 2010 que se nos va lleno de hadas
    duendes y brujas.
    somos la estirpe de guerreros que combate la infamia
    la hipocresia y la ignorancia,otro año mas viene lleno de paz y amor para los puros de corazon y los librepensadores.
    looorrrrrrr LUCIFER.

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  2. Jorge García dijo:

    Me parce muy bueno , a la par que interesante lo que escribes. Satánicos saludos…

    Me gusta

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