“Hay un hombre viajando por los carriles del tren”

          Hay un hombre viajando por los carriles del tren, hambriento y sediento. Busca el final de esta vida absurda. Y ve el tunel por donde viene el tren, otra vez. Se le caen versos entre los matorrales. Y escupe la poca vida que le queda en el arcén.
          Mira por la ventanilla del vagón y escribe melodías absurdas sobre parejas de mierda y ciudades que no existen.
          Mira su mundo dentro y escribe poemas verdaderos. Sobre estúpidos reclamos y sobre estúpidos ritos hipócritas.
          Estudia este mundo con amor y bondad. Escribe milenarios rituales de poder y maldad. Convierte el mundo en una excusa para vivir. Y ve el único misterio que conoce. Ejerce de dios menor en la misma ciudad de siempre. Se encierra en su rincón y gobierna su spleen con versos y canciones.
          “Descubro que toda mi vida ha sido reptar hacia la poesía. La Senda hacia la poesía.”
          Lo único que le queda ahora. Versos rectilíneos en el mismo renglón que el spleen y la muerte.
          Salvarse significa ahora cambiar de misterio. Elegir el frío y la noche para nacer de verdad a la iniciación. Sabiduría.
          Y los versos son una mentira que se parece a una mentira.
          Hoy es el mismo día que ayer. Hoy es nacer al mismo día de nuevo.
          Aparece el último verso tantas noches invocado.
          Y el ministerio de este ángel  negro y  nocturnal, es el culmen y el deseo. 
           “Te miro y traspasas el infierno para nacer otra vez.”
           Esta especie de final no se parece a nada más. Aunque iniciar otra vida sin vivir no arregla nada.
           “Dibujo el gesto y veo la misma réplica de nuevo. Y confundo mi mundo con el mundo escribiendo versos anárquicos sobre animales en esta triste península.”
           “Estoy en el mismo mundo que tus ojos púrpura.”
           “Y veo renglones en el mismo lugar de siempre. Esprimo un corazón y me voy. Hacia el vacío de nuevo. Hacia este tiempo de cartón que me explica los arcanos con frialdad.”
            “El rojo de la calzada. La noche de nuevo. El otro himno que recuerdo. Mi estación y el valor, otro valor.”

Juan Carmelo García Otón
Año 2000

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Acerca de kalima001

Momento de afianzar, momento de realizar todo lo vivido, lo estudiado, lo sentido. El mejor momento de la vida, SER.
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