“la noche, la luna, las calles y yo” LUZBEL

          De la mano del Amor y junto a la noche, la luna y las calles llegué a un lugar sagrado para unos personajes que en su mayoría no saben ni lo que es la Noche, ni la Luna, ni conocen las Calles a partir de las ocho de la tarde. La otra Noche había un encuentro espiritual en mi cuidad. Yo miraba a toda esa gente y me preguntaba que hacían cuando yo desde el uno de enero al treintaiuno de diciembre, ando por esas calles que ahora ellos ocupaban como suyas. Calles sagradas para los buscadores del Amanecer, el que Morrison tantas veces nos enseñó con sus sacras palabras: “No eternal reward will forgive us now // for wasting the Dawn”. El Amanecer del borracho, del Dugpa, del solitario, del que llora mientras aprieta los dientes y se traga las lágrimas; cada noche del año, desde el primer día hasta el último día; 365 razones para mandar a toda esa gente “espiritual” a su cama una vez más. Camas llenas de hipocresía, camas que dominan la ciudad económica, militar o judicialmente. Camas podridas sin embargo porque ni saben dar placer a una mujer, ni darle un beso en la mejilla con cariño, con el cariño del pobre que besa a su hijo y que no tiene nada; y que en ese beso le da su alma.
          El Amor sin embargo me fue propicio. A mí, que no comulgo desde qu aprendí que los pedófilos se refugian en sus Templos podridos y son protegidos por las más altas esferas de poder de ese mundo decadente. Yo que no me confirmé en ningún culto corroído por las  miserias de los poderosos; si no que me comulgué en el ROCK y su lenguaje de pureza y vitalidad; honesta opción vital.
          El Amor me guió por esas calles que conozco muy bien de borracheras, brindis, abrazos, polvos o lo que sea para sentirnos VIVOS, algo que olvidó la mayoría de sociedad que me rodea. El Amor me protegió una vez más; porque es en lo único que creo; porque es lo que me ayuda a seguir luchando contra cultos hipócritas; cultos que condenan a sus hijos a sus miserias en lugar de dejarlos elegir por ellos mismos cuando la RAZÓN esté en sus mentes. ¿Razón? Bonita palabra para desenmascarar a toda esa gente que necesita matar a su dios para luego renacerlo por arte de magia y mentiras encostradas.
          El Amor me llevó al Trono de la Gracia, donde vive Belial -sin amo- donde manda Satán -el fuego de la voluntad pura; donde Leviatán -el portador del Cáliz- bendice los corazones de los que amamos a mil por hora; donde reina Lucifer -el portador de la Luz- el que hace que los falsos valores caigan para siempre y sólo quede el LIBRE*PENSAMIENTO.
         El Amor me cocinó unas salchicas con mostaza y quetchup acompañadas con café para seguir pateando nuestras calles; las que nos guían del uno de enero al último día de diciembre cada año. Luna miraba expectante la escena tan sorprendida como yo; con carita de signo de interrogación. Tantas noches de su mano hemos sido felices, libres o simplemente nos hemos sentido vivos. “Y es que todos los años lo mismo y no termino de acostumbrarme tío” -me decía con el rostro mágico y luminoso que sólo ella tiene.
        El Amor me salvó otra noche más porque fui valiente y porque cogí su mano hasta donde me dijo de ir. El Amor siempre con la Voluntad por delante es nuestro Estandarte. Y no necesitamos llevar la santa de reliquia de ningún dios; ni el sagrado Trono del dolor eterno para sentirnos fuertes, libres y felices. No necesitamos darnos golpes en el pecho para demostrar nuestra FE y sin embargo luego reventar al primer obrero que por no pagar un mes su hipoteca se queda sin casa.
         El Amor me hizo feliz la otra noche, cuando todo el mundo miraba hacia afuera para ver a dios, para sentirse “espiritual” mientras la noche, la luna, las calles  y yo sonreíamos pensando en lo fácil que es ser feliz. Sin tronos que suturen, sin dioses que hacerles sufrir para luego matarlos para luego resucitarlos. La noche, la luna, las calles y yo pensábamos lo sencillo que sería crear una sociedad libre, basada en la justicia verdadera, en el amor a los demás y el respeto infinito por toda necesidad humana. La noche, la luna, las calles y yo… estábamos de la mano del Amor, nada más era necesario…

Luzbel, cartagena domingo de ramas del 2011

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Acerca de kalima001

Momento de afianzar, momento de realizar todo lo vivido, lo estudiado, lo sentido. El mejor momento de la vida, SER.
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2 respuestas a “la noche, la luna, las calles y yo” LUZBEL

  1. mordacyda dijo:

    Crucifica la condena de todos los corazones vivos, restaura la pena con tierra fresca y destruye todo concepto de juicio, todo concepto errante, porque el amor nos llama cada noche a su colchón y sólo espera de nosotros nuestro sexo predispuesto, abierto hacia la luz.

    Te quiero hermano.

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  2. jose antonio martinez garcia dijo:

    Por fin se acabo la semana SATAN… Muy buen escrito para un domingo de gramos.
    la verdad que siempre has sido y eres un gran maestro de la prosa.
    Hacia tiempo que no leia algo tan bueno enhorabuena por este gran texto!!!!!! felicidades
    looorrrr guan.

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