43 TAROT – Arcano IIII – El Emperador – Tarot de Marsella

“El Tarot de Marsella” – EDAF

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Arcano IIII – El Emperador

Principio: El número 4 = 2+2 = 2×2 = 2 elevado a 2; es decir, las operaciones fundamentales de la aritmética. Es el único número que posee esta propiedad que lo hace sintético y le da la multiplicidad integral de las combinaciones.
-Por tanto, 2 se encuentra presente dos veces en 4 con tres características diferentes; dado que, por esencia, el 2 representa la materia como detención y como plasticidad, uno de los números 2 acentúa la noción de parada; en consecuencia, la de la materia propiamente dicha; mientras que la otra cara del número 2 representa la parte activa de esta materia bajo todos sus aspectos y con todas sus combinaciones.
-Por otra parte, se puede considerar a este doble 2 como formando una polaridad en cruz: la una pasiva, activa la otra, que, al conjugarse, aseguran un equilibrio; por tanto, 4 significa una potestad equilibrada en la materia.
Sentido general y abstracto: La Carta IV representa un hombre; por consiguiente, un principio activo, pero que permanece pasivo puesto que aparece en posición sentada, y como está claramente de perfil izquierdo, se entrega a la reflexión, a la meditación y al discernimiento de las cosas.
-Representa El Poder Activo de la Materia y, en consecuencia, sus cambios y sus transformaciones, porque esta actividad no le deja inmóvil. Resulta de una influencia mental subordinada a los principios cósmicos; opera mediante una impresión sobre la consciencia más que por acción directa; genera la vida en el plano anímico y biológico.
-El Mago y la Sacerdotisa representan los dos polos del mundo espiritual, la Emperatriz y el Emperador los dos polos del mundo material.
-La Emperatriz simboliza el imperio pasivo de la materia, y el Emperador su dominio activo. La Emperatriz hace resaltar su evolución, el Emperador manifiesta su puesta a punto. Por tanto, esta Carta señala un estado acabado, una realización.
Particularidades Analógicas: El sentido del cetro es el mismo que en la Carta precedente: la Emperatriz; el globo de oro coronado por una cruz muestra el poder de la materia cuando es penetrada por el influjo espiritual. Este es el signo del conocimiento de la ciencia. Sin esta disposición, el cetro no tendría ningún poder, porque toda ciencia no animada por la espiritualidad es estéril. El Emperador lleva el cetro en la mano derecha porque él es el polo positivo; la Emperatriz, en la mano izquierda, como polo negativo; el conjunto de las dos Cartas realiza un equilibrio de los polos. El Emperador sostiene el cetro hacia delante para afirmar su acción, la Emperatriz lo deja reposar sobre su hombro para hacer resaltar su pasividad. El cetro indica, además, en el Emperador, que su pensamiento se hace con precisión y armonía, sin ambigüedad.
-El polo positivo representado por el Emperador no puede animar la materia si no es conjugado con el polo negativo: la Emperatriz. Por ello es por lo que el escudo, símbolo de los poderosos arrebatos de la inteligencia adquirida por el hombre, permanece en tierra junto a él, estando a su disposición aunque no la utilice, en tanto que la Emperatriz lo tiene contra su vientre, disponiéndose para asegurar el alumbramiento de creaciones materiales.
-El águila que figura sobre ambos escudos es casi idéntica, con la diferencia de que en el de la Emperatriz tiene la cabeza vuelta hacia la derecha y en el del Emperador hacia la izquierda, cada uno del lado del cetro, para señalar que la idea que preside los impulsos intelectuales es intuitiva e inspirada en la Emperatriz, y razonada y deseada en el Emperador. Esto queda subrayado por la posición de las alas del águila, dirigidas hacia lo alto en el escudo de la Emperatriz, en tanto que están expuestas natural y simétricamente en el escudo del Emperador, y como, en este último, el águila aporta una inteligencia aplicada a las cosas prácticas, sus patas separadas dejan una fisura, indicando que realiza la unión entre dos partes: engendra un equilibrio.
-Mientras que la Emperatriz está sólidamente sentada en un sitial, el Emperador está simplemente apoyado en un asiento pequeño de perfil, color carne, y en una posición inestable para indicar que aunque permanezca inmóvil, está dispuesto a levantarse y no es inamovible como la Emperatriz. No tiene más que un pie en la tierra: símbolo de la tendencia a avanzar, por consiguiente a evolucionar, con la indicación de que el polo positivo sólo puede tener contactos intermitentes con la materia. Está calzado de blanco, símbolo de la nada, y acentuando así que no puede caminar: el Emperador que parece debería estar siempre en movimiento, no puede avanzar ni retroceder, presenta “la inmovilidad en la acción”, contradicción aparente que quiere decir que, aunque positivo, es decir activo, está en la materia que es profundamente negativa y le retiene en el sitio, como ha sido señalado en el párrafo precedente.
-Su cuello blanco, cerca de su cabeza, es el indicio de que puede alcanzar la inteligencia por sí mismo y confirma su esterilidad si permanece aislado. Este cuello blanco marca también la separación entre la cabeza y el cuerpo, precisando que, en la materia, la caída viene por la cabeza, el Principio Animador.
-Su corona, semejante a la de la Emperatriz, tiene el mismo sentido.
-Su collar consiste en un reinal dorado; este lazo trenzado significa una ligadura y no una esclavitud, como el de la Emperatriz. Muestra que el polo positivo, al no ser un estado de espiritualidad, no puede tener más que un frágil vínculo  con lo espiritual. El anillo unido al collar representa el círculo y su principio, al que debe subordinarse el Emperador, para establecer las realizaciones.
-Su vestuario, túnica y calzas, es azul rematado de blanco en el cuello y en los pies, lo que denota un estado latente en la espiritualidad, pues el azul de la pierna muestra que siempre puede ir hacia ella y alcanzarla. Su manto rojo indica que se envuelve en la materia de la cual es un animador.
-Agarra su cinturón amarillo con su mano izquierda para mostrar que puede, a través de una toma de contacto psíquico, asir, comprender el nexo que comunica la inteligencia con el plano material, y utilizarlo para ejercer su dominio sobre el mundo material.
-El manojo de hierbas amarillas tiene la misma significación que en la Carta precedente: fecundidad pasiva; el suelo amarillo: el punto de apoyo de la sabiduría.
Orientación de la figura: La posibilidad del Emperador, apoyado en el trono, indica espera en la pasividad antes de una acción, que su pie alzado representa como inminente. Se trata de una realización próxima, porque toda realización implica un resultado, un cambio: el Emperador decide antes de actuar.
Sentido particular y concreto: La denominación de la Carta “El Emperador” indica a aquel que juzga la acción y que tiene el poder de una carta de aportaciones prácticas y de consejos útiles.
Significaciones utilitarias en los tres planos: MENTAL. Inteligencia equilibrada que no sobrepasa el plano utilitario. ANÍMICO. Acuerdo, paz, armonía, unión de sentimientos. FÍSICO. Los bienes pasajeros, el poder pasajero. Firma de contrato, fusión de sociedades, situación conforme. Salud equilibrada pero tendencia pletórica.
INVERTIDA. Resultados contrarios a lo anterior, todo está revuelto, ruptura del equilibrio. Caída, pérdida de bienes, de salud o de dominio.
-En resumen, en su Sentido Elemental, “El Emperador” representa las energías materiales necesarias al Hombre para dar sus creaciones fugitivas una realidad momentánea.

4 - EMPERADOR

2

“La Vía del Tarot” – Alejandro Jodorowsky & Marianne Costa

IIII – El Emperador – Estabilidad y dominio del mundo material.

-El Emperador lleva el número IIII, asociado a la estabilidad como la figura del cuadrado, símbolo de la seguridad material. Las cuatro patas de la mesa, el altar de la iglesia, están relacionadas con el 4. Un 4 no puede caer, salvo en caso de gran revolución. El 4 es también el Tetragrama, cuatro letras que componen el nombre divino para los hebreos. Yod, He, Vav, He. En el pecho del Emperador descubrimos una cruz de cuatro brazos. Con él, las leyes del universo están bien establecidas.
-La restauración del Tarot permitió re descubrir que, en esta carta,  el águila incuba un huevo. Este detalle, que habría quedado borrado durante siglos, es fundamental para comprender el Arcano IIII: al igual que La Emperatriz tiene un núcleo masculino en su feminidad (ver pág. 166), el Emperador está acompañado por un águila hembra receptiva, en plena incubación, como la Papisa. ¿Absorbe la potencia del ave que se apoya en ella? La interpretación variará según la lectura.
-El personaje puede verse sentado, estable, o por el contrario de pie y apoyado en el trono, dispuesto a actuar si lo desea: es la fuerza en reposo. No siente ninguna necesidad de agitarse, ya que está establecido en la consolidación de su autoridad. No necesita ningún esfuerzo. Sus piernas cruzadas dibujan un cuadrado blanco que confirma su arraigo en la materia.
-Se observa también que su mano izquierda es más pequeña que la otra. Pasiva y receptiva, sujeta su cinto, que es doble como el de El Mago. Pero el Emperador ya está llevando a cabo la unión de los contrarios  actuando sobre su voluntad. Su realidad le obedece, es amo de su territorio, de su cuerpo, de su intelecto y de sus pasiones. En su mano derecha, grande y activa, sostiene con firmeza un cetro que recuerda por su forma La Emperatriz; pero ella, con su cetro naranja, actúa en la sombra; mientras que el Emperador obra a plena luz. No ejerce su poder a partir de su vientre, sino que se apoya en las leyes cósmicas y las hace respetar. No necesita ningún apoyo para su cetro, extrae su fuerza del eje universal. Al igual que las Reinas en los triunfos de los arcanos menores (ver págs. 74 y 366), mira fijamente el objeto de su poder.
-Sus pies descalzos de rojo recuerdan los de el Loco. Ahora están en reposo, pero también andarían sólo por un camino espiritual (el suelo azul cielo). Su trono, muy labrado, indica el refinamiento de su mente. En él se reconoce, encima del hombro izquierdo, el símbolo del oro, del conocimiento. Su cabeza está coronada de inteligencia (el día como un sol con sus puntas rojas. Su barba y su cabello azul cielo manifiestan su experiencia espiritual: el poder que ejerce no es sólo  material; de hecho, se distinguen en su brazo y en el casco una figura triangular, símbolo del espíritu, por encima del cuadrado material que dibujan las piernas.
-Las arrugas de su cuello forman la letra “E”, que se puede leer como una “M” vertical. El centro blanco que aparece en el cuello y la barba podría ser una “O”. Según esta interpretación, si se quiere, la garganta del Emperador estaría llena de la sílaba sagrada “OM” del sánscrito.
-El Emperador lleva un collar amarillo que forma espigas como de trigo, señal de sus intenciones purificadas del collar pende un medallón con una cruz verde que la unión entre el espacio horizontal y el tiempo vertical. Está completamente centrado aquí, en el presente. Es su manera de ser activo.
En una lectura. El Emperador representará con frecuencia la figura del padre como elemento central de la constitución de la personalidad. La dirección de su mirada puede orientarnos hacia los centros del interés del padre: ¿hacia el hogar o el exterior? ¿Hacia su hija, su esposa, su hijo? ¿Hacia sus propios padres? Bien colocado, El Emperador sugiere un compañero estable y protector, un hogar equilibrado. Para un joven, puede plantear también la cuestión de la masculinidad: cómo le ha sido transmitida por el padre, cuáles  son los medios de realizarse como hombre en la realidad.
-Las cuestiones de dinero, de estabilidad económica también están relacionadas con este carta. Remite a la posibilidad de hacerse amo de la propia vida material, de tomar las riendas de lo que permite garantizar la propia seguridad.
-Cuando aparece en una tirada orientada hacia las cuestiones espirituales. El Emperador puede remitir a la figura patriarcal de Dios concebido como padre, pero también a las relaciones que mantiene la mente “cuadrada”, racional, con las dimensiones que la superan.
-Figura de la potencia terrestre. El Emperador se presenta de perfil. Quizá su mirada sea tan intensa que pueda desintegrarnos…
Si el Emperador hablara…
-“Soy la seguridad. Soy la fuerza misma. Cuando hablo en vosotros, os doy a entender que no hay flaqueza. Mientras no me hayáis visto, sólo conoceréis la inseguridad. No tenéis el poder de hacer, de expresaros, de oponeros: sois una víctima. Pero conmigo vuestro miedo cesa. Dejáis de dudar y de desvalorizaros. Nadie os puede obligar a hacer lo que no queráis hacer.
-Mis leyes son las leyes del universo en acción. Cuando uno no se opone a ellas, son infinitamente pacíficas. Pero cuando las desobedece, son terribles. Soy capaz de des encadenarnos la enfermedad, el infarto, los tumores, la cirrosis. Si no obedecéis las leyes que ordeno, puedo destruir. Tengo derecho a matar. Pero si estáis enfermos y yo os habito, os haré superar el dolor y las dificultades, disolver los obstáculos. Soy la salud oculta en un cuerpo doliente.
-Soy invencible. No me demoro en el conflicto: guerreo. Nunca me rindo. Soy la certeza. Nadie puede destronarme.
-Soy un eje, ordeno todo alrededor de mis leyes. Hago reinar el orden de todas las maneras, desde la más suave hasta la más feroz. Cuando os habito y encontráis a otro Emperador, unimos nuestras fuerzas. No hay competencia posible, no hay combate entre reyes. Soy un arquetipo único que reside en cada uno de vosotros.
-Cuando me manifiesto en vuestro cuerpo, estáis en pleno equilibrio, sois incapaces de tropezar. Conmigo, el cuerpo es el centro del universo, está sometido por una fuerza inmensa y puede hacer frente a cualquier cosa. Soy terriblemente tranquilo. Cuando me sitúo en vuestra boca, en vuestra musculatura, vuestras palabras son exactas y no tembláis. Todo en vosotros se calma: la vida orgánica, los pensamientos, los deseos, el corazón, la memoria, el tiempo y el espacio.
-Colocadme en vuestro centro como una fuente inagotable, como la raíz de vuestro vuelo futuro. Entonces la angustia no os impedirá vivir ni realizaros, la impotencia y la pereza no dominarán vuestra acción. El temor a la miseria no se opondrá a vuestro trabajo, seréis capaces de crear vuestra prosperidad. Las tormentas emocionales no os distraerán de vuestra obra, el dolor y la enfermedad no os impedirán sentir vuestra fuerza, nada podrá quebrantar vuestra concentración.
-Ni vuestras reticencias intelectuales, ni vuestra timidez, ni vuestra identificación con el papel de víctima, ni los sufrimientos de pasado, ni la mala imagen que tenéis de vosotros mismos os impedirán encontrarme a mí, vuestro Emperador. Si una educación tóxica o un sistema de valores nefasto ha impreso en vosotros falsas leyes, reglas inútiles, ¡apartadlas! Estableced vuestras reglas, vuestro sistema de trabajo, vuestras acciones a partir de la leyes que os revelo. Estoy aquí, aparezco, y detrás de mí hay todo un ejército, el sol, las estrellas, las galaxias. Os protejo y os exhorto a la fuerza.
-Soy vuestro guerrero interior, el que ve vuestras flaquezas y no flaquea.”
Entre las interpretaciones tradicionales de esta carta:
Hombre de poder – Capacidad de pacificar, de reinar, de proteger – Estabilidad – Equilibrio económico – Dinero – Administración – Éxito en los negocios –  Aliado financiero – Autoridad – Ejercicio de la ley – Paz – Reposo – Hombre franco – Seguridad – Rectitud – Espíritu racional – Potencia – Hogar estable – Casa – Padre poderoso o dominante – Protector – Cuestiones relacionadas con la potencia sexual – Masculinidad – Patriarcado – Tiranía – Dictador – Abuso de poder – Arraigo en la materia – Respeto de las leyes del universo – Equilibrio de las energías – Dios Padre.

Tarot Camoin-Jodorwosky Marsella

Tarot Camoin-Jodorwosky Marsella


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Momento de afianzar, momento de realizar todo lo vivido, lo estudiado, lo sentido. El mejor momento de la vida, SER.
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2 respuestas a 43 TAROT – Arcano IIII – El Emperador – Tarot de Marsella

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