la mano de dios -que no existe

9

“anda”

-Llevando el silencio hasta el rincón donde moran los Antiguos. En el callejón sin salida del débil. La cercanía es oxígeno. La distancia necesaria. Un himno que comprende heridas, gritos y vómitos. La cárcel del querer-porque-sí. Atardece en el templo de los vagabundos donde vive el corazón sin arterias. Un himno nuevo que convierte a la nada en voz.
-El fuego de la serpiente que hace volar al abismo. Hasta él y para él. Una canción que es la melodía de aquella cueva, putrefacta y hedionda que es tu hogar. Duda. Un fogón que cocina la alquimia de la nueva vida. La de siempre pero en ciernes libre.
-El hotel donde mora mi alma latiente. Una soledad que es victoria para el mañana -que no existe. Este aquí y ahora que es todo. Nada más hay.

juan – verano 2013

*****

3 de junio de 1863

-Mi querida madre, estoy encantado de que esa chuchería te haya gustado tanto. Se han esmerado en ella.  Era tu regalo de cumpleaños y para esto, como para todo lo demás, iba con un tremendo retraso. No pierdas el artículo del Spectator, el periódico inglés. Ya está hecha la reforma de tu saloncito; al principio me dio pena, porque, desde antiguo, tenía la intención de comprar algo magnífico; pero mejor así; todas las telas que se pondrán en la habitación acabarán porque el sol se las coma. -En cuanto tengas tiempo, envíame por ferrocarril, en un único paquete, los tres volúmenes de Edgar Poe, pastas rayadas, lomo de tafilete verde, tú debes de saber en qué sitio de mi biblioteca se encuentran, puesto que ya me has enviado uno.

Charles Baudelaire
“Cartas a la madre (1833-1866)
grijalbo mondadori, 1993

*****

EXCLAMACIONES

I. Ausencia de Dios
-¡Oh, vida, vida!, ¿cómo puedes sustentarte estando ausente de tu vida? En tanta soledad, ¿en qué te empleas? ¿qué haces, pues todas tus obras son imperfectas y faltas? ¿Qué te consuela, ¡oh ánima mía!, en este tempestuoso mar?
-Lástima tengo de mí  y mayor del tiempo que no viví lastimada. ¡Oh, Señor!, que vuestros caminos son suaves; mas ¿quién caminará sin temor? Temo de estar sin serviros, y cuando os voy a servir no hallo cosa que me satisfaga para pagar algo de lo que devo. Parece que me querría emplear toda en esto, y cuando bien considero mi miseria veo que no puede hacer nada que sea bueno, si no me lo dais Vos.
-¡Oh Dios mío, misericordia mía!, ¿qué haré para que no deshaga yo las grandezas que Vos hacéis conmigo?

SANTA TERESA de JESÚS
“Poesías y Exclamaciones”, libros Río Nuevo, 1990

*****

-Esta verdad que nos hace fuertes. Lo que respiramos donde nada muere. Lo que realizamos cuando todo es poder. Cultura del sacrificio, oficio de Sabiduría.

Otón – Sol en Piscis, 2014

*****

¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de su poder?
Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.
¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?
Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.
¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?
Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.
¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueran una solución después de todo.

KAVAFIS – “56 poemas”
Mondadori, 1998

*****

9

-En este eco primero. Estación que vive en el reto liberado. Abrazo de la vida que es renglón que escribe música. Notas que acercan el corazón al aire puro. Al respirar. Al latido que inflama la vida. Este himno que cubre el tiempo. Un nuevo balcón que es la vida. Que es este reto vivo.
-Respirando en el tiempo. Tierra que cobija nuestro miembro. Abalanzado en el nuevo segundo que es latido. Himno antiguo y complejo. Vital y real. Sobre la calleja eterna, encentadura de alimañas. Herida en el horado que arañazo para el espíritu. El balcón que es vida. Imperiosa necesidad de subsistir, de participar del nombre nuevo. ¡Grito!
-El que cubre la cima con honor. Con valor, con una sonrisa que nos muestra belleza. Este reto sobre la vida. En el tiempo. En este estadio antiguo donde nos viste la visión. Ropaje que es manto sobre la piel olvidada. El latido de la vida. El eco de aquella canción. El error subsanado. Cifra que explica el mundo. Eterno ciclo de la vida.

otón – Sol en Piscis 2014

*****

LA ROSA DE TU BOCA

¡Oh, tú, que por el esplendor de tu rostro
sabes dar a la vida los colores de la alegría,
vuelve! Sin las ropas de tus mejillas
la primavera no puede vivir.
-¿Por qué asombrarte si mis ojos
olas de lágrimas derraman?
Vivir sin ti no es ya vivir.
-No le temo al océano de la muerte,
en que todo se acaba. La rosa de tu boca
es el centro del mundo.
-En los momentos demasiado cortos
en que la felicidad del amor es posible,
comprende bien la lección del corazón,
si la de la vida sigue siendo oscura.
-No hubo ayer para mí ni una sola mirada.
Como ese ayer pasó mi bienamada:
los ojos ausentes y lejos de mí.
¡Habla Hafiz! En el libro del mundo,
lo que hoy escribes vencerá al olvido.

Hafiz – “Los Gazales de Hafiz”
Visor, 1981

*****

“ASÍ  SEA”

El día queda atrás,
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.

El tiempo,
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.

No es con los ojos que se ve nacer
esa gota de luz que será,
que fue un día.

Canta abeja, sin prisa,
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.

Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.

Blanca Varela – “Como Dios en la nada”
Visor Poesía, 1999

*****

LAS   CONCHAS

Cada concha incrustada
en la gruta donde nos amamos,
tiene su particularidad.

Una tiene la púrpura de nuestras almas,
hurtada a la sangre de nuestros corazones,
cuando yo ardo y tú te inflamas;

En otra simula tus languideces
y tu palidez cuando, cansada,
me reprochas mis ojos burlones;

ésa de ahí imita la gracia
de tu oreja, y aquella otra
tu rosada nuca, corta y gruesa;

pero una, entre todas, es la que me turba.

Verlaina – “Antología Poética”
Libros Río Nuevo, 1993

*****

GÚNTER  GRASS

Me hastían incluso las cosas que no tuve.
MARIO DE SACARNEIRO

Amaneció sombra en toda la casa.
La ventana es un ruido de pájaros
y mi cabeza el tambor de hojalata
aquel que los espanta, si me asomo.

Antonio Marín Albalate – “Leopoldo María Panero,
poema que llama al poema” – Huerga&Fierro, 2012

*****

8

“la mano que mece tu alma”

-En tus labios, donde habito. En tu piel que me guía. En tu silencio a gritos, vivo. Garras de niña despierta. Cuerpo de hada para guiar al buscador. El fuego, tu reino. Mi lisonja que limpia el destino del mortal. Dugpa que arde en ti.
-Arhat para el Templo, donde oyes el ditirambo del Maestro. Tu luna mi norte. Tu reino mi suelo. Tus nalgas incendiando mi cama. Lubricidad en el púrpura del Magister Templi. Abrazo real que difumina por fin al dios moribundo. Grey condenada, lelos como borregos.
-Llegando a respirar en tu vientre donde cobijas vida. Tu hijo la libertad de todos nosotros. Las alas que nos hacen libres. El llanto en la cuna. El juego en el parque. El tirón de orejas. La sonrisa que ilumina nuestra Senda. Loor !!!

LUZBEL – primavera 2013

*****

El poeta egoísta

vente
a vivir conmigo
cuando necesite
poemas

y habrá
en mi puerta
empuñadura
de luna
nueva
amiga mía

y no estaré yo

y sonará Chopin,
y habrán manos
que acariciarán
paredes
y se desnudará
la tarde
de ventanales viejos

y seguiré
sin estar yo
y sonarán tus lámparas
cansadas
de luces
en lo tenue,
donde apenas
te pueda ver

y aunque no esté,
estará mi amor
amante mía.

Jorge Novak Stojsic Sarac – “Arando Versos”
Acen, 2012

*****

-Pero por suerte tu Caradhras olvidó que venían Hombres contigo -dijo Boromir-. Y hombres valientes también, si puedo decirlo; aunque unos hombres menores pero con palas hubiesen servido mejor. Sin embargo, hemos abierto un sendero entre la nieve, y aquellos que no corren tan levemente como los Elfos nos estarán sin duda agradecidos.
-Pero ¿cómo llegaremos allí abajo, aunque hayáis abierto esta senda? -dijo Pippin, expresando el pensamiento de todos los hobbits.
-¡Tened esperanza! -dijo Boromir-. Estoy cansado, pero todavía me quedan fuerzas, y lo mismo a Aragorn. Cargaremos a los más pequeños. Los otros se las arreglarán sin duda para seguirnos. ¡Vamos, señor Peregrin! Comenzaré contigo.

J.R.R. Tolkien – “El Señor de los Anillos”
Minotauro, 2004

*****

Alquimia del dolor

Uno te ilumina con su ardor,
otro pone en ti su duelo, ¡Naturaleza!
Lo que a uno dice: ¡Sepultura!
dice a otro: ¡Vida y esplendor!

Hermes desconocido que me asistes
y que siempre me intimidas,
me haces igual a Midas,
el más triste de los alquimistas;

por ti yo cambio el oro en hierro
y el paraíso en infierno;
en el sudario de las nubes

descubro un cadáver querido,
y en las celestes riberas
construyo grandes sarcófagos.

Charles Baudelaire – “Obras Selectas”
Edimat, 2012

la mano de dios -que no existe

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Acerca de THOTH

Retorno a las raíces. Vida Pasión y Poder.
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