“El Canto” – C.K. WILLIAMS – Bartleby, 2008

INCULCACIONES

Desolador caen en la cuenta mucho después de escuchar por primera vez a alguien a quien querías hablar de los extranjeros con desprecio.
Ellos, a ellos, esos, ese acento, ese matiz, esos con su mugre, tan escuálidos, esos de las chabolas, de las barriadas.

Nosotros fuimos inteligentes, ambiciosos, apropiadamente codiciosos; ellos indignos de confianza, ignorantes, incompetentes;
además presumían de
necesitar menos que nosotros, y por tanto se merecen aún mayor desprecio, mayor desdén.

Triste toda una vida después recordar aquellas cosmologías acerca del otro sedimentándose confortablemente en tu interior;
sabías por el tono de su formulación que eran despreciables, ruines, pero, sumiso, guardabas silencio.

De dónde su estupidez, de dónde su aturdimiento; de tanto protestar y distorsionar su sensibilidad se petrificó;
de dónde su recelo, su ansiedad, ¿no está ahí su origen, en la impotencia y la contradicción que todo implica?

*****

ARENA

A los niños les encanta la arena, jugar arrodillados en la arena,
incluso la arena reseca, manchada de polvo.

No es un “¡Mira lo que encontré!” sino la arena en sí,
eso es lo que desconcierta a los adultos, que no hay nada,

ni siquiera debajo, pero eso es justo lo que más le gusta a Catherine,
que no hay finalidad en ello, no hay intención alguna.

Así que un día en el metro, cuando el carterista del que adviritó
a un turista, arrodillado, una mano en el tobillo,

la miró colérico, me pregunto si una capa de su mente
no se habrá dejado llevar por ello, “Como un niño en la arena”.

Que el ratero pudiera estar sacando de su bota
un cuchillo, una navaja, no se le ocurrió hasta más tarde,

al hablarme de ello; sólo entonces se asustó,
más incluso que cuando el fullero, quinqui, esmirro,

se levantó y la empujó, y le escupió en la cara,
y todos los demás se quedaron quietos, los ojos en blanco,

sólo entonces se me abrazó, con un escalofrío, como el que yo,
ahora, sin estar en un parque o en una zona de juegos, sin estar mirando

a una niña que filtrara entre sus leves dedos esas partículas
de granito que pudieran ser nuestras vidas, siento de nuevo.

C.K. WILLIAMS

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Acerca de kalima001

Momento de afianzar, momento de realizar todo lo vivido, lo estudiado, lo sentido. El mejor momento de la vida, SER.
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