Leonard Cohen – “El Libro de la Misericordia” – Visor, 2011

                                   COMO EL FETO DE UN NIÑO
nadando para nacer, como una mujer que cuenta la
respiración en los espasmos del parto, te anhelo. Como
un pez atraído hacia el pececillo, el pescador hasta el
punto del hilo con el agua, estoy fijado a una estricta
exigencia, oh rey de la unidad absoluta. ¿Qué debo hacer
para endulzar esta expectación, para rescatar la esperanza
del desprecio de mi enemigo? El niño ha nacido en tu
mundo, el pez es alimentado y el pescador también.
Betsabé se acuesta con David, monos bajan de la Torre
de Babel, pero en mi corazón un mono mira a la belleza
bañándose. A cada lado del Infierno mi codicia es
afirmada. Oh escudo de Abraham, afirma mi esperanza.

*****

                                    EN LA TENUE LUZ DEL PLACER
que persigo, temo no llegar a conocer mi pena. Te llamo
con un grito que concentra al corazón. ¿Cuándo gritaré
en agradecimiento? ¿Cuánto cantaré a tu misericordia?
El futuro es tuyo, el pasado está en deuda, y la muerte
corre hacia mí con la sucia bandera blanca de la
rendición. Oh, arráncame de una fácil destreza hasta el
arte de lo sagrado. Tengo miedo de lo que le he hecho a
mi alma, y con un súbito ruido, la sentencia ha sido
pronunciada. Oh, ayúdame a doblegarme a tu ira. Yazgo
junto al cadáver de mi ídolo, en el encantamiento del
fuego y las cenizas, mi palabra para el día de la expiación
olvidada. Levántame con un corazón nuevo, con un
viejo recuerdo, por mi padre, por tu nombre que resuena
en el cielo y en el infierno, atravesando mundos
destruidos y mundos por llegar, música tangible que
brilla entre lo oculto y lo percibido, confusa a mi oído y
clara en el lugar donde estoy, oh precioso nombre de la
verdad incontestable. El desdeñoso doblará sus rodillas,
y las almas santas descenderán hasta su casa. Se plantarán
setos en el mundo podrido, los tiernos brotes protegidos.
El tiempo se medirá de madre a niño, de padre a hijo, y
el saber hablará al saber. Incluso los malos están
cansados, la bomba cae sobre el hijo del piloto, el motín
pide a gritos que lo calmen. La herida ensancha los
corazones, el exilio general se espresa, el mundo entero se
convierte en el recuerdo de tu ausencia. ¿Hasta cuándo
vas a perseguirnos con el dolor? ¿Hasta cuándo van a
propagarse los fuegos del refinamiento? Sangre bebiendo
sangre, la herida tragándose la herida,  el dolor
torturando al dolor, la crueldad se repite bajo la inmensurable
noche de tu paciencia. ¿Cuándo empezará el
trabajo de la verdad, para verificar tu promesa? Ahora
que todos los hombres se escuchan, deja que tu nombre
sea establecido en el infierno, y convócanos a la
seguridad de tu ley, padre de la misericordia, novia de
la tierra capturada. Háblale a tu hijo de su curación, en
este lugar donde sólo estamos un momento.

Leonard Cohen

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Acerca de kalima001

Momento de afianzar, momento de realizar todo lo vivido, lo estudiado, lo sentido. El mejor momento de la vida, SER.
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