“cuando yo ardo y tú te inflamas” – VERLAINE

LAS  CONCHAS

Cada concha incrustada
en la gruta donde nos amamos,
tiene su particularidad.

Una tiene la púrpura de nuestras almas,
hurtada a la sangre de nuestros corazones,
cuando yo ardo y tú te inflamas;

Esa otra simula tus languideces
y tu palidez cuando, cansada,
me reprochas mis ojos burlones;

ésa de ahí imita la gracia
de tu oreja, y aquella otra
tu rosada nuca, corta y gruesa;

pero una, entre todas, es la que me turba.

LOS  INGENUOS

Los altos tacones luchaban con las largas faldas
de tal suerte que, según el terreno y el viento,
a veces brillaban unas medias, ay, demasiado a menudo
interceptadas, pero nos gustaba ese juego de engaños.

También a veces, el dardo de un insecto celoso
inquietaba el cuello de las bellas bajo las ramas,
y era entonces un repentino destello de nucas blancas:
un regalo que colmaba nuestros jóvenes ojos de locos.

Caía la tarde, una tarde equívoca de otoño:
las bellas, colgándose de nuestros brazos,
dijeron entonces unas palabras tan hermosas, en voz baja,
que nuestra alma desde entonces tiembla y se asombra.

Paul Verlaine

Paul  Verlaine

http://blogs.elnortedecastilla.es/elavisador/2012/01/30/paul-verlaine-la-fiesta-antes-de-la-tragedia/

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Retorno a las raíces. Vida Pasión y Poder.
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